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viernes, 7 de febrero de 2025

Hasta que el Aquileo nos alcance -Por Frank Ruffino



Los premios literarios más «significativos» con los que el Estado de Costa Rica reconoce a las obras más «destacadas» o «mejores», son, bajo puntuales excepciones por su excelencia literaria, desde hace décadas, un reverendo homenaje a la corruptela y mediocridad más rancias de una oligarquía cultural tan saludable y pujante como la que podemos encontrar hoy, por sus perniciosos efectos a simple vista, en los tres poderes del Estado e instituciones. 

Así, vemos, ni el chavismo (que ha sobreactuado su pregonada lucha frontal contra la corrupción en todos los frentes) pudo, a través de este relamido ministro Jorge Rodríguez Vives -y antes, Nayuribe Guadamuz Rosales- ejercer una plena democracia por hacer de estos denostados galardones orgullo de justicia, excelencia y transparencia. 

Estos premios son tan corrientes y amañados que, por no ganar más de una vez en un mismo género, como otros tantos escritores, tengo conocidos que son acérrimos críticos de los mismos

Lógico, son su reglamentación y sistema de jurados hechos a la medida para que una tribu de novelistas, cuentistas y poetas (me referiré aquí únicamente a las ramas del Aquileo en Novela, Cuento y Poesía) obtengan cíclicamente y en cada género repetidos reconocimientos. 

Así, podemos constatarlo en el próximo enlace, cuatro párrafos adelante (subtítulo «Ganadores»), donde es posible enterarnos de esta aberración cultural: en una misma rama, algunos y algunas se han llevado el Aquileo, incluso, un poeta (Erick Gil Salas), en dos años consecutivos y otros, tres o cuatro veces en distintas ediciones en un solo género, cuando, en aras de la inclusión y democratizacíon de estas depredadas preseas literarias públicas, el mismo reglamento, si fuese un dechado de justicia e inclusión, debería dar por género, una sola vez ese Aquileo a un autor en vida. De tal forma se hace en la mayor parte de los países civilizados. 

Como ya no soy un jovencito escritor o poeta, a lo largo de 25 años, he participado en 12 distintas ediciones anuales de los Aquileo (y ni una pinche mención honorífica, que bien puede quedar a criterio del inepto ministrito de turno), y he visto, a algunos -as- poetas natos, pero bien relacionados en esos círculos putrefactos de la cultura nacional, les fue tan perfectamente bien, que hasta se hicieron «cuentistas» y «novelistas», ya Marca Multiaquileo (como los artículos chinos de tercera calidad).

...en la partecita de sistema de jurados,se deben nombrar especialistas en Literatura foráneos, probos y calificados sin contactos aquí, y se les remunere por sus funciones. A mí nunca me han solicitado ser jurado de nada, pues saben sería un perfecto justiciero literario

Estos premios son tan corrientes y amañados que, por no ganar más de una vez en un mismo género, como otros tantos escritores, tengo conocidos que son acérrimos críticos de los mismos. 

¡Golosos! 

Este año, en Novela, lo consiguió de nuevo la escritora Catalina Murillo Valverde con «Una mujer insignificante», antes fue en 2018 con «Maybe Managua».

GANADORES

https://es.m.wikipedia.org/wiki/Premio_Nacional_Aquileo_J_Echeverr%C3%ADa 

Vemos, entonces, que el otorgamiento de estos reconocimientos, están regulados por la ley 7345, que se hizo llamar Ley sobre Premios Nacionales de la Cultura

En el sistema de la forma de selección de los jurados, a través, principalmente, de representantes de las universidades públicas, está la «trampa» para que los grupos, principalmente vallecentristas, tengan el mágico «ábrete sésamo» de realizar una genuina simulación de premiar anualmente, y casi siempre, las «mejores» obras de la Gran Área Metropolitana y no de la Costa Rica de 52.100 kilómetros cuadrados. 

En mi caso, recuerdo en la edición de 2006 haber presentado a ese circo siniestro de desigualdad, mi poemario Viaje de ausentes (Ediciones Perro Azul), obra que pasó perfectamente desapercibida por ser yo un tipo incorruptible, poco afecto al cabildeo y absolutamente independiente de cenáculos y círculos literarios y, por si fuera, yo, el ideal para estos desgraciados jurados y autores malsanos: rural y ruralista hasta el tuétano (Tilarán, mi Tilajari en Tristes memorias de un Tiranosaurio rex). 

Soy maicero, mas no baboso o alguien que calle fácilmente ante reiteradas injusticias, abusos, omisiones... para con muchísimos escritores y poetas nacionales.

La gran sorpresa y espaldarazo con Viaje de ausentes vino un año después, cuando mi libro se hizo con el segundo lugar en un importante certamen poético internacional para obra publicada en México, entre casi 200 obras, el Macedonio Palomino 2007. ¡Vergüenza nacional! ¡Corruptos!

La Nación 08/01/2008.

Este 2024 presenté dos libros, creo yo, por la excelente crítica, dentro y fuera del país, e increíble recepción de cientos de lectores, Ángel de lengua azul en poesía, y mi primera novela Tristes memorias de un Tiranosaurio rex

Espero, que como con Viaje de ausentes, estas dos publicaciones independientes, repito, que también pasaron perfectamente desapercibidas para esos jurados (fichas podridas empoderadas por un sistema envilecedor, corrupto y garante de total impunidad), puedan en los años venideros producir espaldarazos de calidad que vuelvan a exponer y ridiculizar a los Premio Aquileo Echeverría 2024, que deberían ser abolidos hasta que no se logre sanear el panorama nacional cultural, y en general. 

O, mientras tanto, como es imposible nombrar jurados extraterrestres, pues mínimo cambiar la reglamentación de esa ley, de tal forma, en la partecita de sistema de jurados, se nombren especialistas en Literatura foráneos, probos y calificados sin contactos aquí, y se les remunere por sus funciones. A mí nunca me han solicitado ser jurado de nada, pues saben sería un perfecto justiciero literario. 

Aún así, felicito desde aquí a los privilegiados autores que el pasado 04 de febrero la monarquía literaria de Costa Risa (gracias, mi amada Eunice, por esta precisa variante) señaló como los ganadores de las «mejores» obras. 

Curiosamente, en este mundo cuántico que es la literatura, en el siguiente relato, la escritora Catalina Murillo, literariamente, se cree realmente «insignificante». Paradoja... la realidad supera la ficción en Costa Risa: para los jurados en esa rama de los Aquileo, su novela resultó ser altamente significativa y efectiva. 

El cuento lo escribí en abril de 2024 y publiqué el 25 de enero de este año. Ya va sobre las 1000 lecturas (vistas) en este blog literario y de opiniones diversas. Lleva como título La pavorosa sopa de pescado (título alternativo, quizá, si un día lo logro publicar en libro: Una mujer que se creía insignificante): 

https://cuentosdefrankruffino.blogspot.com/2025/01/la-pavorosa-sopa-de-pescado-cuento-de.html?sfnsn=wa

Aunque parezca cursi decir, si los libros que escribimos los autores son como nuestros propios hijos, finalizo este artículo (denuncia y prueba irrefutables) pidiendo disculpas a mis dos obras, afanosa pluma y al sello editorial World Graphics, por no tener más fuerza y recursos económicos para defenderlas ante este monstruo de corrupción que nos asola a todo nivel en la Costa Risa actual. 

Solicito sí, a este ministro Jorge Rodríguez (parece Tica Linda en misión de relaciones públicas ante la oligarquía cultural) y a los oscuros jurados, él, me devuelva los dos ejemplares que amablemente le dejé en su despacho, y los 10 libros que entregué en ese antro que se dice llamar Colegio de CR. 

Seguro estoy, basado en conversaciones que sostuve con algunos arrepentidos integrantes de pasados jurados, tampoco esta vez leyeron mis obras.

Por mi cuenta, realicé en 2024 una investigación (y predicción casi exacta) que les va a helar la sangre a todos los integrantes de este sistema corrupto. ¡No merecen ser custodios de mis novelas y poemarios! Veré, si tengo energía para hacer públicos sus resultados, porque esta opinión sólo podría ser el preámbulo. 

¡Megacorruptos! De miedo, pronto los voy a poner a bailar The Twist cuando el presidente Chaves reciba este artículo, a ver si es cierto, se trata de un hombre de acción en todos los frentes...

A fin de que vayan practicando, The Twist (1958), del gran Chubby Checker:

https://youtu.be/-CCgDvUM4TM?si=gc2yhzpT1GCHvUyA

FIN

Y para los lectores que saben en Costa Risa existen obras que alguna vez serán parte de la realidad nacional cuando al fin sean reconocidas por el tiempo, siendo gramo por gramo indiscutiblemente las mejores piezas literarias en 2024, les recuerdo, aún hay disponibles ejemplares de mi poemario Ángel de lengua azul y primera novela Tristes memorias de un Tiranosaurio rex.

Pueden adquirir estas obras directamente con este servidor al Sinpe-WhatsApp 85-28-84-87 (verificar sea mi perfil real y ese único número, a nombre de Francisco de Asís García Rufino), 8 mil, incluye envío rápido por CorreosCR.; junto con mi también reciente poemario 'Ángel de lengua azul', 12 mil totales. Igual, pueden realizar Sinpe una vez que libro llega hasta sus manos. 

Proyecto en unos meses subir a Amazon ambas obras. Por mi solitario estilo de ser y dificultad pecuniaria, desde siempre estoy imposibilitado de realizar la divulgación efectiva de mi obra literaria.


👆 De esta obra, Justo Sotelo, profesor de Literatura de la Complutense de Madrid y escritor, ha sentenciado: "Acabo de leer esta novela. Me gusta el desparpajo del narrador en su forma de referirse a los lectores, y esa mezcla de realismo o surrealismo mágico y de realidad que consigue en la mayor parte de sus páginas. También destaco la mezcla de nombres reales con actores y otros nombres de ficción, lo que hace que los "actantes" sean creíbles, confiriendo autenticidad al texto. Es buen libro, fresco, fácil de leer, pero a la vez profundo, y con muchas capas literarias, como la piel de las cebollas o las matrioshkas rusas. Felicidades, escritor. Un abrazo".


EL MAGO PERDIDO DE LOS SUEÑOS 

(Crítica literaria)

Por Guillermo Fernández: 

https://revistas.uned.ac.cr/index.php/rupturas/article/view/5674/8167?

Revista latinoamericana "El pez soluble" publica cuento de Frank Ruffino

'HISTORIA DE DOS GALLINAZOS'

https://revistaelpezsoluble.com/literatura/narrativa/cuento/2024/historia-de-dos-gallinazos

Mi relato inédito que en 2024 tuvo más lecturas en este blog literario:

ESA RARA FELICIDAD DE NO VOLVER 

https://cuentosdefrankruffino.blogspot.com/2024/08/esa-rara-felicidad-de-no-volver-cuento.html


domingo, 2 de febrero de 2025

© Columna Títeres sin cabeza LOS 7 DEL 7. Por Frank Ruffino

 

* Por no se sabe cuál negocio oscuro mutante..., hoy el PLN empodera a sus personajes semianalfabetas más pintorescos

 De primero, siempre los periquitos. Este pasado sábado 1 de febrero, a un año exacto de las elecciones generales, a las 13 horas en Estado Nacional, programa político de la colega Lilliana Carranza de Telenoticias (Canal 7, es la misma vaina), se presentaron cinco de los 7 del 7, o sea, que también es lo mismo, los precandidatos del aún agonizante -s- PLN-TELETICA...

Esta repugnante y obscena televisora que paga al Estado una reverenda bicoca por su frecuencia, por ejemplo, lo que cancela de alquiler mensual un humilde tramo en el Mercado Borbón. 

 «Turqueso» se lució en Estado Nacional.

Anticos, la nueva edición sabatina de Telenovelas, digo, Telenoticias, con el mismísimo (para muchos, canallesco) Ignacio Rodolfo Santos Pasamontes al frente: ya el presidente le puso a bretear los fines de semana, pues sienten «pasos de animal grande» (no piensen en pequeño jaguar, sino en un Tiranosaurio rex), tras muchas décadas de enriquecerse a manos llenas y a costillas de todos, y esto, gracias a la complicidad y pacto político con esos «partidos» tradicionales, especialmente los hoy desahuciados por el pueblo: PLN-PUSC-PAC-FA. 

...permítanme esta primera columna ilustrada con semejante y olímpica fantasía de... «Enrique Castillo Presidente»

Entonces, frente a los pocos cientos de televidentes que aún ven ese oligárquico canal, estaban, de izquierda a derecha, Carolina Delgado, Álvaro Ramos, Enrique Castillo, Marvin Taylor y Gilbert «Turqueso» Jiménez. 


Los dos extremos de este grupo de sociópatas para con la enflaquecida nación costarricense, porque por muchas décadas le halaron demasiado las ubres y hasta el rabo a la ternera, esta corronga diputadita que es Carolina, y del otro lado, Gilbert «Turqueso» Jiménez, quien en un discurso en el Plenario, llamó «turquesos» a los habitantes de esa nación, al ignorar el gentilicio del país asiático cuando sufrió el último gran terremoto...

«¡Turcos!», Turqueso Jiménez.

(Imaginen... con ese verbo y apariencia desconcertante, a esta otra cosita colada en Cuesta de Moras -misterios sin resolver-... de diplomático representante de nuestro país ante la ONU. Pero no es de extrañar quiera ahora, en esta bizarra realidad distópica cantinflesca, también ser presidente de la República. Por no se sabe cuál negocio oscuro mutante..., hoy el PLN empodera a sus personajes semianalfabetas más pintorescos). 

Para un casting que buscara al nuevo Cantinflas de la TV., este sujeto, «líder» liberacionista no debe fingir nada ni realizar ingentes esfuerzos como actor para convencer a jueces. ¡Contratado el Turqueso, a $1 millón por temporada!

«Sociópatas» porque no guardan un mínimo de empatía y vergüenza para con la nación costarricense y siguen aspirando a gobernar al país, lo mismo que esta perdida, por tres años, de Claudia Dobles, ex «Primera Dama» de la República, de ese también extinto partido político que es el PAC... 

«Extinto» porque en un año sabremos que las agrupaciones políticas, se extinguen cuando ellas mismas abren sus nauseabundas cloacas y el pueblo ve una idéntica imagen: son las «ratas» de albañal clonadas en su maldad, y presentadas en siniestras estructuras criminales de una casta de delincuentes de cuello blanco que aún se hacen llamar «partidos políticos»

¡Vamos!

Esta casta que tomó nuestros tres poderes e institucionalidad para su propio beneficio, podría disfrutar de sus últimos «15 minutos» de fama y poder. 

Entre estos dos precandidatos-relleno de Delgado y «Turqueso»quedaron embutidos, este empresario farmacéutico de Enrique Castillo, quien llama ya «funcionarios» a sus colabores de campaña. 

Y está bien que sueñe con ser presidente de la República. Para tan inmensa responsabilidad, el que mucho maquina poco logra (Toño Álvarez, Johnny Araña...): el Dr. Rodrigo Chaves Robles nunca tuvo esas fantasías y llegó a Zapote sin dilapidar $1 millón de su patrimonio familiar...

«Si por la víspera se saca el día», también vendrán las famosas sacadas de clavo cuando este individuo llegue al poder (permítanme finalizar esta primera columna ilustrada con semejante y olímpica fantasía de... «Enrique Castillo Presidente»)...

Sí, don Kike, usted pretende ser gobernante lucrando con la salud de todos los costarricenses, porque la industria farmacéutica tica es lo mismo que decir «crimen organizado». Así, cualquier fulano se vuelve rico y medio desubicado. 

Es pertinente centrar a tantos oligarcas socarrones: ¡la Patria no es un juego de póquer entre amigotes con plata!

Lo lamentable entre los cinco precandidatos que llegaron a Estado Nacional, fue ver el desperdicio con sus vidas profesionales que hacen estos señores Ramos y Taylor, porque, siento, son ciudadanos valiosos, apostando por la misma estructura política corrupta. 

Respecto al multivitaminado «Turqueso» 2.0, pues sólo Cantinflas podría haber traducido lo que ansiaba comunicar al electorado.

Por eso, junto con el egocentrista de don Enrique, estos dos muñequitos políticos con intenciones de seguir en el juego politiquero costarricense a ver qué más agarran, me hicieron el día. Este año preelectoral augura ser patético. 

END

NOTA: Columna ilustrada, totalmente independiente, y sin tener yo una militancia activa con algún partido político. Es, simplemente, mi postura ciudadana de hoy, y mi apoyo libre al chavismo en esta coyuntura histórica para la Patria. Estudiaré la posibilidad de escribirla con algún tipo de periodicidad. 


*

AÚN EJEMPLARES DISPONIBLES DE MIS DOS ÚLTIMAS OBRAS. Mi primera novela obtuvo importantes reseñas más allá de nuestras limitadas fronteras culturales, como de Justo Sotelo, escritor y profesor de Literatura de la Complutense de Madrid: "Acabo de leer esta novela. Me gusta el desparpajo del narrador en su forma de referirse a los lectores, y esa mezcla de realismo o surrealismo mágico y de realidad que consigue en la mayor parte de sus páginas. También destaco la mezcla de nombres reales con actores y otros nombres de ficción, lo que hace que los "actantes" sean creíbles, confiriendo autenticidad al texto. Es buen libro, fresco, fácil de leer, pero a la vez profundo, y con muchas capas literarias, como la piel de las cebollas o las matrioshkas rusas. Felicidades, escritor. Un abrazo".

👆 Pocos ejemplares disponibles, 8 mil, incluye envío por Correos de CR., mi Sinpe-WhatsApp: 85-28-84-87. Oferta: con 'Ángel de lengua azul', ambas obras: 12 mil totales. 


EL MAGO PERDIDO DE LOS SUEÑOS 

(Crítica literaria)

Por Guillermo Fernández: 

https://revistas.uned.ac.cr/index.php/rupturas/article/view/5674/8167?

Revista latinoamericana "El pez soluble" publica cuento de Frank Ruffino

'HISTORIA DE DOS GALLINAZOS'

https://revistaelpezsoluble.com/literatura/narrativa/cuento/2024/historia-de-dos-gallinazos

Mi relato inédito que en 2024 tuvo más lecturas en este blog literario:

ESA RARA FELICIDAD DE NO VOLVER 

https://cuentosdefrankruffino.blogspot.com/2024/08/esa-rara-felicidad-de-no-volver-cuento.html



sábado, 25 de enero de 2025

© La pavorosa sopa de pescado -Cuento de Frank Ruffino-

 


Dibujo a lápiz de Ramón Páez, 1858, en el mal llamado de ese entonces, "Asilo de locos" de San José. 

Por lo visto, la señora Cata Bottles nunca había preparado sopa de pescado en casa, porque esa mañana de domingo lanzó una pregunta desesperada a sus amigos del nosocomio: 

—Cociné ayer un caldo de cabezas de pescado... ¿Alguien sabe cuántas semanas, meses o años tarda la peste a pescado en desaparecer de todo el hogar? 

—Después de la tercera copa de un Chardonnay, deberá disiparse —terció en pobre español Hans Stagno. 

—Depende de la marca del pescado y el añejamiento —aportó Alphonse tomando su eterno mate. 

Y la señora Maldonado reveló lo que le parecía una verdad absoluta y universal: «Seis años, dos meses y tres días, salvo calendario bisiesto». 

Por su parte, la matrona italiana Marroni le aclaró a Cata: «Esa putrefacta cosa no está impregnada en el inmueble o menaje, sino en tu nariz. Tápatela y verás». 

Entonces Cata fue hasta los amplios ventanales de esa exclusiva clínica privada y perdió su mirada en el horizonte, hacía recuento de los altos edificios financieros donde también se situaba la Bolsa de Comercio, del inmediato Microcentro. 

Volvió sobre sus pasos en reversa e importunó a la enfermera que prontamente le proveyó una prensa azul de ropa para sus narices, y tomó gran bocanada de aire, como si estuviese a punto de sumergirse en la alberca de su cercana mansión, en el barrio de San Nicolás. 

👆 Aún ejemplares disponibles, 7 mil, incluye envío por Correos de CR., mi Sinpe-WhatsApp: 85-28-84-87.

Otros del salón, elocubraban y proponían. Así, Vladimir sentenció que ese olor nunca llegaría a irse... Según él, se trataba de las almas en pena de los pobres pargos rojos y corvinas, que se lamentan de este indiferente mundo, su cruel final de ser decapitados, fritos y hervidos en infernal caldero. 

—Realmente desaparece en algún momento sumado al acostumbramiento de nuestras papilas olfatorias... En caso de visitas delicadas de la nariz, un pertinente incienso de Ganga... y no se darán cuenta —apuntó Ed Ávalos en un, hasta ahora, juicio más sensato de aquellos pacientes, o así le pareció al doctor Picharsky que dormitaba, extenuado tras escuchar tantas sandeces. 

Este connotado especialista fungía como el mejor de la ciudad de Buenos Aires, principalmente de los adinerados, aunque, a pesar de su edad, destacaba siempre por ser abiertamente mujeriego y bohemio dipsómano, vicios que se habían acrecentado en la vejez. Pero igual, aquellos cercanos de la señora Cata, continuaban con sus inútiles aportes a fin de hallar una eficaz solución al agobiante problema de tan querida camarada. 

—Enciende velas, si son blancas mejor, la llama absorberá el olor; tranquila, calma y que no cunda el pánico —dijo Pity. 

La adusta y copetuda señora Cortés Tormo, no ayudó mucho en aquellas críticas circunstancias de fragilidad mental: 

—Eso ya está fatalmente enquistado en el ADN de la casa, Catalina querida. Mejor aprender a vivir así, pon rotulito de advertencia en la puerta, para las visitas futuras que no sepan del detalle. La única manera es traer un trozo de uranio, restablecerá el ADN casero a su estado original. 

Luego de este lapidario comentario, la estresada mujer comenzaba a devorar sus uñas hasta las falanges distales, de los crecientes nervios que le invadían. 

Para ese momento el experimentado neurólogo dormía su sueño de beodo, roncaba como el que más, de vez en vez ejecutaba morbosas risotadas y tarareaba milongas y tangos de Gardel, por lo que aquella rocambolesca sesión grupal siguió por la libre, como un barco sin su capitán. 

—Hierves unas naranjas con piel, le echas clavos de olor, un respetable y compacto canuto de canela en astillas y cinco o seis hojitas de laurel... Dejar consumir la tercera parte —recomendó la dama apellidada Mourelo, alta pelirroja extranjera aún en sus cuarentas, de la que se decía había sido una reina de belleza en el Paraguay. 

Allen, el célebre exjugador negro del River Plate, le propuso coger una gran olla y pusiera a hervir varios cuentos de Bukowski, junto a cáscaras de frutas, sobre todo de exclusivas bananas importadas del Ecuador y que abriera todas las ventanas. 

—Sostenía Parménides de Elea, en una sobremesa larga y ancha, que ese hedor estará allí por siempre, más nunca será el mismo —dijo el correcto e impecablemente vestido señor Narciso Uslenghi con un tono solemne, que claramente guardaba ecos de maldición. 

Y de todos los juicios, el más loco que colmó el vaso en la inestable mente de la trémula mujer cincuentona: 

—Señorita Cata: debe llevar a su residencia algún chamán, parasicólogo, no sé… lo que se adapte mejor a sus creencias... —exclamó un recién ingresado. 

—Soy católica, apostólica e insignificante, digo, romana —afirmó titubeante la dama enferma, pero con un súbito y tonto orgullo. 

—Casualmente, eso desea el mayor asesor literario de toda la historia... 

—¿Qué dices y quién? —Interrogó la paciente. 

—¡Pues el Diablo talibán! Este bicho es culpable de que aquellos cavernívolas escribieran los mamotretos "sagrados", a fin de que la mayoría de mujeres se crean nada de nada y sean así más reductibles para el sistema. 

—Oh, tiene sentido —dijo Cata sorprendida de la lucidez del hombre, y propuso—: entonces, un cura estaría bien para que practique el exorcismo y libere mi casa de los malos espíritus atormentados de esos rubieles guillotinados. 

—¡Exactísimo! Como fueron cabezas ferozmente separadas del cuerpo, la cosa se puso fea con las energías. Y es recomendable exhibir postalitas con la imagen de nuestro amado compatriota, Santo Padre Francisco. Debes empoderarte, para nada eres una mujer insignificante. 

El tipo únicamente usaba el seudónimo de «Hormiga», mas, sabido era, fue un conocido magnate que dilapidó su fortuna a causa de la manía de perseguir extraterrestres, aunque nunca le vino la ocasión ventajosa de ponerse frente a ellos a fin de ser abducido, hoy, un deseo personal muy vehemente de millones de locos sin diagnóstico. 

—Papa, sacerdotes..., ¡las mismas soluciones incoherentes a estas alturas de la historia, deberían ser ateos mis pibes! Aunque muy fácil, empapas un paño en vinagre y te vas a trote en caballito por toda la casa y eso elimina el olor —dijo el respetable señor Silesky, acaudalado empresario inmobiliario que tenía sus oficinas en la flamante «La City Porteña», quien, para ser más gráfico, empezó a galopar en círculos alrededor del colectivo, mientras devolvía una sarta de mantras y relinchaba como el que más. 

—Pero se sabe, de los beneficios del fósforo y otros minerales para el cerebro que aportan las cabezas de buen pescadito, compensan el acre olor. Yo soy una que las compro por sacos de cien libras y guardo en el congelador de la despensa de mi hormiguero, junto a la cava familiar de exclusivos vinos —dijo el fanático de los ovnis. 

Como era de esperarse, Catalina ahora se saltaba los ojos con unos ganchos metálicos de pelo, parecidos a anzuelos de pesca, y empezaba a devorar más que los diez dedos de sus manos. 

—¡Dios… hasta la Casa Blanca llegó el tufo! …Eso anuncian las noticias internacionales y el Tío Trump, digo Sam, Sam, está que no se aguanta una, lo mismo, dudo, eso le vaya a gustar a este murciélago alfa de Milei... 

—¿Murciélago alfa, o querrás decir el mismísimo Drácula? —Interrumpió Allen. 

—Ése mismo, el conde transilvánico —aclaró Cata—. Decía, no vaya a suscitarse aquí una grave ruptura en las relaciones diplomáticas de estas dos grandes naciones… todo por mi culpa, ¡de verdad que soy una mujer insignificante! —Expresó colmada de pavor. 

—¡Ni te lo creas mijita, sos muy significativa! —Sentenció Cortés. 

Cata movía los muñones y mostraba sus grandes y oscuras cuencas, donde hacía poco yacieran, bien engarzados, unos bellos y penetrantes ojos azules. 

Y en nada contribuyó la nueva propuesta de nuestro alienado por la ufología: 

—Señoras Bottles y Cortés Tormo... ¿no me visitarían el próximo fin de semana en mi mansión del lago? Yo mismo les prepararía una deliciosa sopa de cabezas de pescado. 

FIN 

HISTORIA DE ESTE CUENTO: 

Una tarde día de abril de 2024, la escritora Cata Botellas publicó jocosamente en su muro de Facebook esta entrada en su muro: 

Cociné ayer un caldo de cabezas de pescado... ¿Alguien sabe cuántas semanas, meses o años tarda la peste a pescado en desaparecer de todo el hogar? 

Me hizo tanta gracia, que ese día escribí una historia de ficción inspirado a partir de esa inquietud, también incluí algunos diálogos y nombres de sus amigos que, en serio y broma, intentaban dar a la colega alguna solución. 

En mi reciente novela 'Tristes memorias de un Tiranosaurio rex' incluí este cuento como relato marco, pero antes de publicar lo decidí sacar, sólo quedó el título, y el reto entre varios escritores que no pensaban, Frank Jacobs, podía escribir una historia o poema a partir de cualquier palabra o circunstancia: 

Hoy, con la oportunidad de publicar en febrero mi novela en eBook (lo ideal es en Amazon como libro, pero no me dan mis exiguas finanzas de escritor independiente extremo), ya que tuvo una muy positiva aceptación de lectores y de la crítica en CR., México y España, incluiré en la novela este cuento, y prescindiré de sus últimas 10 páginas, aunque a muchos les llamara tanto la atención. Trata de mi relación de amistad con Chavela Vargas, pero, decido hoy, en definitiva, prescindir de ese final y explotarlo en otro libro que quizá pueda ser parte de una saga de 'Tristes memorias de un Tiranosaurio rex'. Por las excelentes reacciones de esa parte, afortunados son pues, los cien y pico de lectores que leyeron esta primera edición en papel. ¡Gracias!

👆 Pocos ejemplares disponibles, 8 mil, incluye envío por Correos de CR., mi Sinpe-WhatsApp: 85-28-84-87. Oferta: con 'Ángel de lengua azul', ambas obras: 12 mil totales. 

EL MAGO PERDIDO DE LOS SUEÑOS 

(Crítica literaria)

Por Guillermo Fernández: 

https://culturacr.net/poemario-angel-de-lengua-azul-resena/

Revista latinoamericana "El pez soluble" publica cuento de Frank Ruffino

'HISTORIA DE DOS GALLINAZOS'

https://revistaelpezsoluble.com/literatura/narrativa/cuento/2024/historia-de-dos-gallinazos

Mi relato inédito que en 2024 tuvo más lecturas en este blog literario:

ESA RARA FELICIDAD DE NO VOLVER 

https://cuentosdefrankruffino.blogspot.com/2024/08/esa-rara-felicidad-de-no-volver-cuento.html

miércoles, 22 de enero de 2025

Opinión: Sobre el poder y liderazgo: El justiciero ha llegado -Por Frank Ruffino

 


Para dilucidar el título y que sea válida esta comparación que propongo, Nefertiti significa «la bella ha llegado», ella fue esposa del faraón Akenatón (c. 1352 a. C. a 1335 a. C) y que, según nuevas investigaciones de reputados egiptólogos, posiblemente tras morir él, ascendió a nivel de faraona de la XVIII Dinastía, pues creen se trataba de la misma Neferneferuatón (aún se debate esto). 

Aquí en Costa Rica no ha llegado al poder nada que se parezca a esa semidiosa egipcia; Laura Chinchilla es lo más cercano, tampoco especialmente bella, tampoco especialmente eficiente en su cuatrienio. 

Haciendo eco del significado de ese nombre ancestral, jocosamente podríamos llamarla en la historia «La Trocha ha llegado».

Un país de 53.000 kilómetros cuadrados sin monarquías ni dinastías formales de esa antigua grandeza: aquí no hacen falta, ya las tenemos desde por lo menos siete décadas y han sido patéticas, criminalmente hablando. 

Parte de esta bola de rufianes, camuflados en una «institucionalidad» hecha como un traje a su medida, son los pensionados vitalicios y asalariados de lujo. Y existen 15 ó 20 familias de políticos manejando, eficazmente y brutalmente para su exclusivo beneficio, nuestra pregonada «institucionalidad». Esencialmente, operan idéntico al crimen organizado. 

Son la rancia oligarquía económica, política, banquera, industrial, académica y periodística que ha hecho de nuestra amada tierra un país profundamente injusto, desigual, inseguro y desinformado (manipulado), y, por ello, anhelan a toda costa, seguir detentando el poder para volver a saquear y despilfarrar en grande.

Mas, el pueblo no desea saber nada de estos reyezuelos sin corona (hoy Chaves los ha dejado en pelotas) que casi consiguen arruinar al país, porque no existe en el planeta, nación que aguante tantas administraciones seguidas irresponsables, mafiosas, ineptas, corruptas y cultoras de esa detestable práctica de la masiva elusión y evasión fiscal de políticos empresarios y sus amigotes, este mal sistemático sostenido por décadas que nos ha empobrecido terriblemente. 

Sabíamos esto desde hace muchos lustros, pero no los recuerda cada miércoles el presidente Rodrigo Chaves con sus justas demandas frontales, sin quiebres, ni usando máscaras, y que asumió su alto cargo libre de deudas y compromisos políticos. 

«El justiciero ha llegado» debería significar el nombre de Rodrigo Chaves Robles. Es el líder disruptivo que también ha llegado a quitar la venda de los ojos a millones de ciudadanos, a destapar las nauseabundas cloacas de la política nacional en los tres poderes del Estado e instituciones. 

Hoy por esto algunos temen, son los que aún siguen cegados por esta debacle que sufrimos hasta cuando el descalabrado señorito Alvarado entregó el mando. Todo cambio sacude a una sociedad, y es perfectamente normal en la historia de las naciones. 

Y falta más conmoción de las castas oligárquicas, judiciales y sindicales que se han perpetuado en los poderes del Estado e instituciones, brincan, se revuelcan (más bien son las pataletas de una lenta agonía) porque ven amenazado su status quo, esa imposibilidad de seguir impunemente, en la legislación y control del aparato público para beneficio propio y de sus tribus.

Quienes destrozan la institucionalidad, usan ese viejo y diabólico instrumento de la corruptela, son los que achacan a don Rodrigo ser él, el único enemigo de nuestro sistema democrático. 

¡Pobres diablos que pronto correrán en desbandada, cuando los costarricenses vayamos en tropel el 01 de febrero de 2026, a ejercer fervorosamente nuestro derecho al voto! 

El pueblo por fin ha adquirido plena consciencia ciudadana y por eso no dejará solo a este bienvenido disruptivo que es hoy el presidente Chaves. Ya el sistema no aguantaba, estaba agotado porque creyeron estos falsos líderes políticos, la Patria era como una vaca mágica, infinitamente de vitamina inacabable. 

Tanto se concentró esta manada de delincuentes con corbata en crear el megacrimen perfecto y sostenido con los recursos públicos, que instituciones y poderes perdieron su norte y eficacia. Entonces, ante tanto abandono, hoy el Congreso y Poder Judicial, e instituciones emblemáticas como la CCSS., deben rescatarse y modernizarse, que vuelvan a recobrar su objetivo histórico, en bien del país y sus ciudadanos. 

¡Recuperemos ya nuestro Estado Social de Derecho!

Como costarricense, ya no albergo ninguna duda, ningún recelo, respecto a lo planteado por el presidente desde que, con firmeza y sin titubeos, tomó las riendas del país en mayo de 2022, quien para nada desea perpetuarse en el poder, no en el sentido oscuro y siniestro de los partidos tradicionales que sí lo han hecho al quebrar económicamente y socialmente al país por décadas. 

A sus casi 64 años nadie puede perpetuarse, con o sin poder, los humanos somos ridículamente finitos. Pero por vez primera, constato, el pueblo hoy se moviliza, cierra filas para dar un giro de timón en la forma de entender nuestra vieja democracia, a la que ya era pertinente darle una «aceitadita».

Especulo, el respaldo al líder de Zapote deberá estar en 85% de aceptación a su gestión, ¡un rotundo y atronador sí de millones de compatriotas que apoyan el rescate incondicional de Costa Rica! 

De fijo, les garantizo, queridos costarricenses, que nos ahorraremos los miles de millones que costaría una onerosa segunda ronda electoral para las próximas elecciones. 

Bienaventurados los pueblos que claman por sed de justicia y progreso, porque ellos serán saciados.

*

Pie de imagen principal: 

Izquierda: no hace falta descripción. Derecha: El busto de piedra caliza con estuco pintado que representa a Nefertiti, fue hallado en diciembre de 1912 en la casa del artista real Tutmose, quien lo esculpió hacia 1345 a. C. donde tenía su taller, en Amarna, Egipto, ciudad construida por Akenatón en tan sólo cuatro años y donde vivió 12. Egipto retornó al culto de Amón, el centro de poder volvió a Tebas y esa mítica urbe fue abandonada al morir el faraón. Las arenas y los elementos prácticamente la sepultaron por varios milenios.

Nuestra más celebrada música para este año preelectoral y próximas elecciones en donde no debemos quebrar el voto (necesitamos una segunda Administración con poder para el cambio radical), deberá ser nuestra entrañable Patriótica Costarricense: 

https://youtu.be/VI4JTQ6ENC8?si=7Ets3tWRFs9p_-JA


AÚN OBRAS DISPONIBLES DE MI NOVELA Y POEMARIO DE RECIENTE PUBLICACIÓN 

Recordar a mis bendecidos lectores de Costa Rica, ya quedan pocos ejemplares de mi novela 'Tristes memorias de un Tiranosaurio rex' y de mi poemario 'Ángel de lengua azul', obras publicadas a finales del 2024. 

Pueden adquirir estos libros directamente con este servidor al Sinpe WhatsApp: 85-28-84-87 (verificar sea mi perfil real y ese único número, a nombre de Francisco de Asís García Rufino), 8 mil, incluye envío. Junto con mi también reciente poemario 'Ángel de lengua azul', 12 mil  totales. 


PARA EL DÍA DEL AMOR Y AMISTAD 

Para el próximo Día de los Enamorados y de la Amistad, obsequie a su pareja o amigo 'Ángel de lengua azul' (7 mil, incluye envío), un poemario cuya esencia es el proceso de creación literaria y artística y que habla del Amor. Obra muy celebrada por los lectores y bien reseñada en Costa Rica. Una de las críticas literarias: 

EL MAGO PERDIDO DE LOS SUEÑOS 

Por Guillermo Fernández: 

https://culturacr.net/poemario-angel-de-lengua-azul-resena/ 

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Revista latinoamericana "El pez soluble" publica cuento de Frank Ruffino

'HISTORIA DE DOS GALLINAZOS'

https://revistaelpezsoluble.com/literatura/narrativa/cuento/2024/historia-de-dos-gallinazos

Mi relato inédito que en 2024 tuvo más lecturas en este blog literario:

ESA RARA FELICIDAD DE NO VOLVER 

 https://cuentosdefrankruffino.blogspot.com/2024/08/esa-rara-felicidad-de-no-volver-cuento.html



sábado, 18 de enero de 2025

© Pesca de centollas (Cuento de Frank Ruffino)

 



       Para Alberto Sierra Agras y María Lorentzen 


Con pasmosa indiferencia que asombró al propio matarife, el anciano Juan Antonio, quien fuera pescador como todos sus ancestros, recibió su «sentencia de muerte». Al menos pronto se libraría del dolor salvaje y crónico que lo tenía casi postrado en los últimos meses. 

Ese galeno del puerto de Zihuatanejo resultaba para todos un cuervo de mal agüero por no guardarse las malas noticias, así tenía fama de infalible.

—Ya que insiste, manito, si acaso un mes..., por lo que tendrá usted el debido tiempo para despedirse —dijo, y exhibía una mueca de falsa empatía. 

Extrajo de la bolsa del batón blanco ese membrete con la imagen de una tumba con tres calaveras, la cruz de cal, el pan de muerto y semillas, postalita por la que tenía fama de aterrorizar a pacientes e inminentes deudos. 

El enfermo terminal tomó la cartulina y leyó: 

Funeraria El último vuelo (Chilpancingo) 

—Gracias señor médico, pero ya contacté a «Jardines celestiales», de Industrias Goldberg Ltda. en esa misma ciudad del Estado. 

Entonces, por la tarde compró vía Internet en «Jardines celestiales», un hermoso y exclusivo ataúd tapizado de lustroso terciopelo azul, cuyo slogan rezaba, «El Reino de Dios es para los valientes». 


👆 Mi primera novela (octubre 2024), publicación que ha tenido excelente acogida entre los lectores. De mi obra, Justo Sotelo, profesor de Literatura de la Complutense de Madrid y escritor, ha sentenciado: "Acabo de leer esta novela. Me gusta el desparpajo del narrador en su forma de referirse a los lectores, y esa mezcla de realismo o surrealismo mágico y de realidad que consigue en la mayor parte de sus páginas. También destaco la mezcla de nombres reales con actores y otros nombres de ficción, lo que hace que los "actantes" sean creíbles, confiriendo autenticidad al texto. Es buen libro, fresco, fácil de leer, pero a la vez profundo, y con muchas capas literarias, como la piel de las cebollas o las matrioshkas rusas. Felicidades, escritor. Un abrazo".

Al siguiente día la macarrónica limusina negra aparcó frente a su casa. El curtido marino abrió un cachito de cortina de la habitación que daba al jardín posterior y vio venir con la caja para muertos a Claudio y Ernesto, dos fornidos empleados chilpancingueños de Industrias Goldberg Ltda. 

Se trataba de un sarcófago personalizado al gusto del comprador, impreso en 3D y en forma de pequeño bote con velamen verde, blanco y rojo, colores alusivos a la Bandera Nacional, en su centro, el águila posada en un nopal aprisionaba a la serpiente. Energizado por el amor propio que debe mostrarse ante la arrolladora y bella juventud del prójimo, a como pudo les ganó la puerta en el mismo momento en que Ernesto, el más fuerte, realizaba malabares a fin de pulsar el timbre sin tener que colocar la costosa y delicada mercancía sobre el césped. 

—Ah, gracias capitán, pensábamos que... —dijo Claudio. 

—Aún no estoy muerto, jóvenes, pero por aquí, por aquí —indicó y condujo a la habitación más amplia de la casa y ordenó acomodar el artículo sobre la gran cama matrimonial hacía tiempo en desuso desde que enviudó. 

—¡Dios, aquí caben tres de éstos! —Exclamó Ernesto, luego de presentarse ante el cliente enfermo. 

—Aquellos tiempos fogosos y felices con María Angélica, mi difunta esposa —dijo y suspiró, mostraba una picardía inédita, revelación insólita que dejó a los mozalbetes de una pieza sin saber cómo responder a ese comentario tan inusual para un moribundo.

Ahí estaban los tres, en perfecto silencio. Luego Ernesto rompió el súbito congelamiento que acababa de arrasar a aquella alcoba en donde, por las circunstancias, debía reinar un pertinente ambiente lúgubre: 

—Imagino tuvieron hijos... 

—Tres, dos mujeres y un hombre. Estelita y Rosita estudiaron y casaron en Colombia; Carlitos emula los pasos de este padre, es dueño y capitán de su propio barco pesquero de centollas y vive con su mujer gringa e hijos en Alaska. 

—¿Centellas? —Preguntó Claudio. 

—Centollas, joven, un cangrejo de gran tamaño que obtienen en el mar de Bering. 

—Ah ya. 

Con poca delicadeza y tacto, Ernesto, que llevaba la voz cantante, extendió contra la proa simulada del cajón los papeles de entrega donde el adulto de setenta y dos años firmó la compra del féretro. Tomó las instrucciones del costoso «ataúd inteligente» y a viva voz las leyó para que también al viejo hombre de mar le quedaran bien claros los términos. 

Sin mucha objeción, el cliente firmó el documento que libraba de cualquier responsabilidad a Industrias Goldberg Ltda. que únicamente culpaba a él mismo por su deceso y libre albedrío comercial, al decantarse por esa nueva modalidad de «autoenterramiento solitario».

El ataúd consistía en un recipiente al vacío para personas solas, temerosas de morir súbitamente y descomponerse sin el conocimiento oportuno del mundo, dispositivo mortuorio más del gusto de aquellos seres apartados, por lo general sin familiares cercanos, amigos, o bien del todo solos. 

En adelante, don Juan Antonio debía dormir dentro de esa especie de caja abierta que parecía estar a punto de zarpar hacia mar abierto, con sus velas henchidas por efecto de dos molinillos que simulaban la suave brisa que suele acompañar a los navegantes en la calma de alta mar. A fin de hacer más exacta la simulación al ambiente que por más de sesenta años había vivido este antiguo marinero, de no se sabía dónde, salían chorros de gas con el inconfundible aroma del océano, mezcla de peces, moluscos, sal y húmedas algas. Unos resortes movían el aparato y recreaban el pertinente vaivén sobre el cuerpo de agua que baila con las embarcaciones. 

El manual explicaba que, si Diosito se lo llevaba durante la noche, una aplicación se encargaría del cuerpo inerte y autosellaba la cámara, sin dejar un átomo de oxígeno que contribuyera a la proliferación rápida de bacterias y subsecuentes etapas de la degradación del cuerpo. O si el cliente sentía la inminencia de su último hálito en este valle de lágrimas, pues corría a esa postrer morada a embutirse en la especie de sarcófago embalsamador y el sistema hacía el resto, hasta de remitir por correo electrónico el parte de defunción a las autoridades y a quien recomendara el difunto, e incluso el envío del obituario al diario de preferencia. 

Como suceso espectacular, por esos días un anuncio de esa agencia subsidiaria de Industrias Goldberg Ltda., destacaba lo útil de su novedoso artículo, al mostrar el caso de una clienta de ochenta años de Acapulco de Juárez. Cuando sus hijos quisieron saber de su madre, desde hacía mucho el asunto estaba perfectamente resuelto, y sólo les tocó llevar a la momia al cementerio. 


Tal como indicaran las instrucciones del manual, por la noche se acomodó en su nueva «cama». Uno de los tantos sensores del bote-ataúd entró en alerta al instante y le prodigó de viejas tonadas marineras y rancheras de Vicente Fernández que tanto amaba; y un largo y fino brazo robótico le acercó una rebosante copa tequilera con cálida voz que decía: «¡Salud capitán!».

Pero pasó invicto y al alba el despertador le habló suavemente al oído: «Un día más entre tus seres queridos, ama, vive, no dejes para después esos anhelados retos extremos porque podría ser muy tarde campeón». 

Esa mañana decidió no poner en riesgo su amable inversión de autoenterramiento, y pasar más tiempo en su barca mortuoria. Y fue durante una de estas largas estancias diurnas en que practicaba a morirse, cuando el condenado experimentó un éxtasis que, literalmente, lo cambiaría todo en su lúgubre existencia de paciente terminal. Soñó, el féretro se transformaba en un genuino bote de pequeño velamen que navegaba por el mar de Galilea, mientras era escoltado por la Virgen de Guadalupe. Sin anunciarse, se desató un vendaval, y tras nubes grises y magnetizadas, un platillo volador con forma de habano vino a su encuentro. Del centro de aquel cilindro luminoso se hizo una abertura y Él levitó sobre las revueltas aguas hasta posarse en la diminuta nave. Entonces hubo calma. 

Sin esperar a que el Maestro de Nazaret tomara asiento en el único travesaño horizontal que por la mitad partía a la embarcación, el navegante enfermo se pronunció sobrecogido por la sorpresa: 

—¡Sabía toda esa trama bíblica es obra de extraterrestres, nubes incandescentes ni que ocho cuartos, pinches angelitos!, pero mire, mi Señor, ya no tengo vocación para siquiera pescar una sardina, menos a doce rudos argonautas indisciplinados. 

—No, mi capitán, no he venido a repetir la historia, ya nuestro Francisquito lo hace de película. Devuelve esta barquita a su «astillero» y regrese sanado a casa.

Apenas terminaba de escuchar este mandato, cuando el despertador hizo que el capitán se incorporara en su embarcación falsa a la velocidad del rayo. Trémulo, tomó conciencia fue sólo un lindo y raro sueño, pero al salirse de la caja de inmediato notó la ausencia de dolor. Frente al espejo de la cómoda, leyó en su famélico rostro vestigios de una antigua vitalidad de marinero en él. Caminó hasta el amplio patio seguido de «gato», simplemente «gato», obsequio de una conocida, y al que, por su estado final y falta de energía e ilusión en todo, no había bautizado. 

—Ven, Piporro, ven —le llamó por primera vez. Luego echó a correr hasta playa la Ropa, no muy lejana a su residencia. Piporro le seguía al galope y, bajo un marañón, don Juan Antonio practicó un salto olímpico y arrancó de un zarpazo una fruta a dos metros treinta de altura—. Nada mal, nada mal para un viejo lobo de mar desahuciado por todos, Piporro —rato después, impuso sus manos contra las paredes de la iglesia de la Parroquia de Santa María de Guadalupe y elevó al cielo una plegaria.

Retornaron a casa con un trote vertiginoso. Abrió una lata de atún formulada para gato. A mucho de no probar alimento, experimentó un hambre inusitada que sació al echar mano a restos de varios tacos, acompañados con agua de horchata. 

Mientras desayunaba, por fin terminó de convencerse el sueño le revelaba un milagro legítimo. A su manera de entender, el alienígena o maestro ascendido le había curado y salvado de la muerte, y tan seguro estaba del hecho, que no vio la necesidad de visitar a ese matasanos enterrador, ni informar al nosocomio de la remisión espontánea del cáncer terminal. 

Entonces telefoneó a «Jardines celestiales» de Industrias Goldberg Ltda. 

—Aló bueno... 

—Diga señor. 

—Juan Antonio Solís le habla, de Zihuatanejo... El otro día adquirí un ataúd inteligente 3D en forma de bote y con el servicio completo. La jugada cambió, ya no voy a zarpar hacia el más allá... 

—¿Cómo?... 

—Necesito reciban este aparatito y reintegren los sesenta mil pesillos que pagué por él... 

—Bueno, qué gran problema, no se devuelve dinero por un artículo usado, pero hablaré con el dueño y le resuelvo...

Al rato el celular del anciano timbró. 

—Capitán, don Samuel mandará por el barquito ese. No hay devolución del monto, pero puede adquirir otra cosa del mismo valor en cualquier departamento de la corporación comercial Industrias Goldberg Ltda. Llegaremos en poco menos de cinco horas. 

—Bien, ya pueden venir por este remedo de bote.

Transcurrido ese plazo, de nuevo aparcó frente a su casa la hórrida limusina con Claudio y Ernesto. No hubo necesidad de pulsar el timbre. 

—Pasen, mis macabros «grumetes» hercúleos. 

—Don Juan Antonio, esta es la primera vez que algo así sucede en Industrias Goldberg Ltda. El jefe se molestó sabe; luego, porque tendrá algo más de su edad, quedó pensativo tras el mostrador y comenzó a reír como un loco genuino, dijo, había creído ver casi todo, menos la devolución de un ataúd —expresó sonriente Claudio. 

—Bueno, en esta vida sólo los ríos no se devuelven —apuntó convencido el hombre—. ¿Puedo acompañarlos para realizar el cambio? 

—Pues será... —dijo de mala gana Ernesto. 

—Mi capitán, esas centellas que pesca su hijo allá en el frío mar de Alaska..., dígame, ¿es buen negocio? —Preguntó Claudio. 

—¡Por nuestro Papa Chuy, centollas hijo, cen-to-llas! —deletreó el exmarino—. Carlitos obtiene cuatrocientos mil dólares y únicamente trabaja cuatro meses, la temporada de pesca de cangrejos gigantes, y cada uno de sus pescadores cuarenta mil dólares. 

—¡Cielos, gano en este trabajo de asistente funerario una fracción de eso! Esto no es vida mi señor —respondió afligido como si estuviera a punto de irse de este mundo. 

—¡Me lo dice usted a mí! —Dijo el capitán, y señaló atrás al gran féretro con forma de bote—: Pescar cen-to-llas o ser asistente funerario en nuestro amado México… ¿qué elige? 

—¡Las centellas! 

—¡Cen-to-llas Claudito! —Repitió, al tanto rebuscaba en su morral color azul, donde aparecía un barco pesquero faenador con sus marinos que luchaban por acomodar en cubierta, una sobre otras, grandes jaulas colmadas de centollas—. Tome, esta es la tarjeta de mi hijo; hoy mismo le escribo. Quién sabe..., tal vez para la próxima temporada de capturas pueda estar enganchado en su barco y gane buen dinerito. Llámelo en dos o tres días. 



Pie de imagen: Izq.: 2017, con 48 kilos por retorno de linfoma de no Hodgkin, provocado por una 'dama' en 2002. Ya desahuciado, no me aplicaban quimioterapia ni radioterapia. En ese año (2017), internado en el México, el sueño del cuento me sucedió y lo incluí en esta historia. Esa madrugada desperté y casi troté por el pasillo del piso 6. Algunos pacientes y enfermeros de guardia pensaron había perdido la cordura. Como mejoré sustancialmente, vino el tratamiento. Der.: enero 2025. 92 kilos. Mi madre canaria murió en 2018 de 93 años. Estaba restablecido. En ese proceso mi alma o cerebro se reconfiguró y comencé a escribir cuentos, yo, que era poeta desde los siete años.

El muchacho no paró de leer la ficha y soñar con la mirada perdida hacia el horizonte oceánico del norte, mientras Ernesto al volante le observaba de reojo e imprimía una sonrisa burlesca y marcadamente envidiosa. 

—Gracias mi capitán por no dejarse morir —le dijo en un susurro el ilusionado empleado, y subió el volumen de su voz con esta propuesta—: Puede escoger el artículo de reposición y nos regresamos en otro tipo de vehículo. 

En el gran estacionamiento de Industrias Goldberg Ltda., el excapitán de navío, casi resucitado, marchó a paso vivo hacia las amplísimas instalaciones de implementos deportivos. 

No hubo necesidad de retornar a su hogar en un transporte de la compañía: sobre una flamante y costosa bicicleta de ciento veinte mil pesos, el viejo marino partió raudo, al tanto, asombrados, varios colaboradores de Industrias Goldberg Ltda. con Claudio a la cabeza aplaudían y no daban crédito a aquella visión. 

Antes de enrumbarse a su lejano hogar, distante a trescientos treinta y un kilómetros, don Juan Antonio dio un largo paseo por una de las modernas ciclovías de la ciudad de Chilpancingo. 

Por su gusto había pagado el doble de precio que tenía el ataúd con forma de bote. 

«¡Más vale un marino vivo que el Chapo preso, gracias mi Jesús de las centellas, digo, es-tre-llas!», gritó al cosmos el septuagenario zihuatanejense, riendo a todo pulmón, al tanto pedaleaba con frenesí rumbo a su querido puerto del Pacífico mexicano. 

FIN 

© 'Pesca de centollas' (también lo títulé 'Capitán en tierra' para un certamen literario con temática marina) es un cuento inédito que escribí en 2020, quizá meses antes. Lo había publicado por aquí en 2021 con el título "Un segundo aire", y en pocas semanas alcanzó cerca de mil lecturas (lo dejé de publicar porque me sorprendió la buena recepción, según yo para no "quemarlo", pero nunca lo destiné en mis tres libros de cuentos, quizá, error, porque calculo sólo aquí, ya habría llegado a por lo menos 10000 vistas o más. Este relato me enseñó que, algunas veces, un cuento se salva por el mensaje, más que por la mecánica literaria en sí misma), por lo que a muchos les parecerá familiar, aunque, en su primera versión, la protagonista era una viuda española de 72 años, aficionada al ciclismo, y para nada marinera, sino ama de casa con enfermedad terminal y "abandonada" por su familia y sociedad, sólo por ser adulta mayor. Ahora, queda en esta versión definitiva y con esa dedicatoria a mi amigo Alberto Sierra Agras -y su esposa María-, antropólogo y escritor español radicado en México.


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AÚN OBRAS DISPONIBLES 

Recordar a mis bendecidos lectores de Costa Rica, ya quedan pocos ejemplares de mi novela 'Tristes memorias de un Tiranosaurio rex' y de mi poemario 'Ángel de lengua azul', obras publicadas a finales del 2024. 

Pueden adquirir estos libros directamente con este servidor al Sinpe WhatsApp: 85-28-84-87 (verificar sea mi perfil real y ese único número, a nombre de Francisco de Asís García Rufino), 8 mil, incluye envío. Junto con mi también reciente poemario 'Ángel de lengua azul', 12 mil  totales. 

PARA EL DÍA DEL AMOR Y AMISTAD 

'Ángel de lengua azul' (7 mil, incluye envío), un poemario cuya esencia es el proceso de creación literaria y artística y que habla del Amor. Obra muy celebrada por los lectores y bien reseñada en Costa Rica. Una de las críticas literarias: 

EL MAGO PERDIDO DE LOS SUEÑOS 

Por Guillermo Fernández: 

https://culturacr.net/poemario-angel-de-lengua-azul-resena/ 

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Revista latinoamericana "El pez soluble" publica cuento de Frank Ruffino

'HISTORIA DE DOS GALLINAZOS'

https://revistaelpezsoluble.com/literatura/narrativa/cuento/2024/historia-de-dos-gallinazos

Mi cuento inédito que más lecturas tuvo tras publicarlo en este blog literario durante 2024:

ESA RARA FELICIDAD DE NO VOLVER 

 https://cuentosdefrankruffino.blogspot.com/2024/08/esa-rara-felicidad-de-no-volver-cuento.html

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De la canadiense Celine Dion (1968), hoy les comparto "I'm Alive", tema de 2002: 

https://youtu.be/NJsa6-y4sDs?si=SgIXwH_D3xykRVgF




jueves, 16 de enero de 2025

© Yo sólo quería un poco de pollo, señor juez (Cuento inédito de Frank Ruffino)

Imagen con fines ilustrativos. Escena de película. 


Diez mil kilos de bazofia biológica se habían encontrado en la bodega de un chino, provenientes de animalitos que habían sido criaturas de compañía y no tanto, como asquerosas ratas. 

Así, tan espectacular y detestable acontecimiento colmó de asombro a toda la pequeña república centroamericana al punto que trascendió sus fronteras. 

Entonces, el juicio preliminar tuvo una extraordinaria cobertura mediática a todo nivel. Esto declaraba el supuesto ladrón, cuando el juez Recio le permitió rendir su versión de los hechos: 

—En realidad yo, yo... «no soy un amigo de lo ajeno»... Si esa noche levanté la cortina metálica de la bodega comercial de un chino apellidado Wu, era porque el hambre corroía mis entrañas. Yo sólo quería un poco de pollo, señor juez. Fueron tres días con sus noches de vagar por la urbe josefina tras haberme malgastado el fruto de mi trabajo: ¡trescientos mil colones!, todo en ron y «amigas»; dos meses ganados capturando por mi cuenta camarones allá en la costa pacífica... 

En efecto, el guanacasteco Cristiano Poleo no exhibía perfil del clásico ladronzuelo, ni se le encontró el más mínimo antecedente penal. 

Explicó, estaba a altas horas de la noche retorciéndose del hambre y mirando maquinalmente las sucias y maltrechas aceras de San José, arrasado del más espantoso remordimiento por haberse ido de parranda (al extremo de no apartar el dinero del boleto de regreso a su terruño), cuando, sin pensar en robarle a nadie siquiera un mendrugo, advirtió mal asegurado el único candado de la cortina de seguridad del susodicho establecimiento que hoy es noticia. 

Y de esta guisa seguía el acusado brindado su declaración al adusto magistrado, en apariencia un rostro donde la misericordia ni llegaba por asomo: 

—...Tuve que levantar un poco el acero, sólo un poco... Un olor a carne descompuesta saturó mis sentidos y experimenté como un latigazo en el cerebro. Aquel tufo me hizo flaquear en ese empeño, pero… el dolor del hambre pudo más que mi honestidad. Seguro estaba encontraría un pedazo de pollo o pescado crudos, fresco o podrido..., no podía reparar en remilgos si estaba a un paso de sucumbir de inanición. La plancha no cedía más, algún bloqueo debía de tener, entonces embutí la cabeza por el reducido espacio ganado, serían unos veinte centímetros, y de tal forma mi famélica humanidad traspuso un umbral hacia el infierno. En ese momento pensé que en los recipientes azules de plástico yacían las cabezas o vísceras de los pollos o lo que esa tarde habrían destazado, así por curiosidad corrí la tapa negra de uno de los estañones... ¡Dios!, el acre olor frente a genuina bazofia por poco me tumba, pero más que lo hediondo, fue descubrir vísceras y partes de distintos tipos de animal... Aunque sus cabezas lucían semidesechas, determiné, principalmente se trataba de lo que ya sabemos: ratas, perros y gatos. 

👆 Mi primera novela (octubre 2024), publicación que ha tenido excelente acogida entre los lectores. De mi obra, Justo Sotelo, profesor de Literatura de la Complutense de Madrid y escritor, ha sentenciado: "Acabo de leer esta novela. Me gusta el desparpajo del narrador en su forma de referirse a los lectores, y esa mezcla de realismo o surrealismo mágico y de realidad que consigue en la mayor parte de sus páginas. También destaco la mezcla de nombres reales con actores y otros nombres de ficción, lo que hace que los "actantes" sean creíbles, confiriendo autenticidad al texto. Es buen libro, fresco, fácil de leer, pero a la vez profundo, y con muchas capas literarias, como la piel de las cebollas o las matrioshkas rusas. Felicidades, escritor. Un abrazo". 

Para lectores interesados: 8 mil colones, incluye envío rápido por Correos CR. Mi Sinpe-WhatsApp: 85-28-84-87.

Un rumor de asombro y asco se extendió entre el público que había asistido al esperado juicio de aquel extraño suceso. Todos deseaban escuchar el testimonio de quien fungía ahora de testigo ocular de lujo en buena regla. 

Abanico en mano, algunas señoras extraían de sus bolsos pañuelitos impregnándolos de alcohol o colonia buscando no desmayarse o devolver..., como si toda aquella fétida pudrición de animales, impensables para el consumo en esa bodega de los horrores, estuviera dispuesta sobre la mesa y frente a sus propias narices. 

El juez, imprimiendo en su rostro un rictus de repugnancia y espanto indecibles, apoyó los codos sobre el estrado tapándose los oídos; evitaba enloquecer y desaprobaba olímpicamente las aberrantes circunstancias, mientras proyectaba una mirada feroz y severa hacia el chino, también denunciado por la misma Fuerza Pública a la que necesitó acudir cuando descubrió al intruso desmayado en su negocio. 

A todos quedaba claro, el lenguaje gestual del jurista no se debía al acto de aquel pobre hombre que, movido por un hambre bestial, había allanado ilegalmente la despensa del infausto chino Wu (dicen, hacía pocos meses emigrado de su natal China), sino por el descubrimiento insólito de la naturaleza del infame templo gastronómico a todas luces degenerado, oscuro reducto de un empresario psicópata. 

Oliendo una botellita de alcohol y acomodándose mejor su barbijo, frotándose las manos con el producto gelatinoso, trémulo, el juez reunió fuerzas y preguntó: 

—Únicamente por curiosidad, señor Cristiano, dígame: ¿Halló algo «cristiano» para comer en ese detestable lugar? 

—¡Nanay de la China Su Señoría! 

Dicha esta graciosa expresión espontánea, los presentes prorrumpieron en una gran ola de carcajadas que golpeó los tímpanos del representante de la justicia tica. 

—¡Orden, orden en la sala por favor, que esto no es comedia, sino una tragedia para la salud pública de la nación y correctas costumbres culinarias y nutricionales de nuestra nación! —Advirtió propinando tres martillazos en el pupitre. 

Luego el juez ordenó al excoacusado proseguir su relato de los hechos: 

—Observé más baldes, esta vez rojos y que suelen emplearse en las labores de aseo a fin de remojar el trapeador. Yacían sobre un estante de madera burda rotulado en pobre castellano y escrito con el acento que suelen tener los chinos: «populí de plocesados»… En ese instante, sobrecogido por el horror, entendí claramente deseaba decir «popurrí de procesados», o sea, un poco de carne de aquí y de allá, ¡y sabe Dios de dónde y de qué criaturitas de su Reino! Cada uno de éstos, tal vez un centenar, aparecían etiquetados para envío, que si a El Mil Sabores de Shanghái, El Dragón Picante, La Pagoda del Sabor, La Muralla de las Especias; Wantán Dinamita…, ya saben, establecimientos de San José y alrededores… 

—Pero... puede abreviar su historia, querido joven Poleo —indicó el juez Giliberto Recio, mostrando ya una clara empatía y afecto hacia aquel valiente y lúcido ciudadano. 

—Bueno, que destapé uno de esos contenedores y devoré seis u ocho de aquellos cuadritos, perfectamente coloreados de amarillo, anaranjado y rojo. ¡Y esa fue mi perdición! Además de yacer impregnados de glutamato monosódico o, lo que es lo mismo, ajinomoto, algún preservante ilegal para carnes, quizá aldehído fórmico u otro químico chino... debía de tener aquel «alimento», pues a poco empecé a experimentar mareos y el sueño me venció. Posible era que, todo ese producto de animales debía esperar «madurar» algo más con el objetivo de disipar el poder de la «formalina», y ahora lo veo: se trataba de conservante para muertos, ¡el mismo que emplean los médicos forenses en las morgues! 

Una nueva avalancha de exclamaciones y disconformidad inundó el recinto, y resultó tanta la ira del público, que al chino Wu le llovieron proyectiles de toda clase como lapiceras, monedas, encendedores, frutas... Pertinente fue apostar un cerco de seguridad alrededor del infame negociero asqueroso y macabro. 

No hubo necesidad de saber mayores detalles del flamante testigo porque ya el morbo había trastocado a un pánico general, y tan sádica derivó la tortura de escuchar aquella insólita pero oportuna declaración, que algunos de los espectadores, incluida una policía, huyeron despavoridos de la sala. 


👆 Mi último poemario (setiembre 2024. 7 mil, incluye envío), obra que ha recibido excelentes críticas literarias en Costa Rica. Una de ellas a cargo del escritor y poeta Guillermo Fernández: https://culturacr.net/poemario-angel-de-lengua-azul-resena/

Concluido el testimonio del camaronero y antiguo estudiante universitario de la UNED, en quince minutos el jurado tenía un veredicto, mismo que leyó la secretaria del tribunal y en el que se libraba a Cristiano de toda culpa, dictándosele prisión preventiva de un año al maldito Meiling Wu. Se debía investigar más a fondo lo que a toda luz debía categorizarse como un caso de crimen organizado: pertinente resultaba realizar un nuevo proceso que, sin discusión alguna, colocaría al asiático y su organización delictiva por varios años tras gruesos barrotes de hierro. Luego el juez dictaminó lo siguiente en su exposición final: 

—De chinos baratos, aclaro, porque este no es un juicio xenofóbico o contra el libre comercio, ¡líbranos Dios! Otro colega en mi caso le deportaría ipso facto, mas, se debe llegar al fondo de todo esto por el bien de la nación y establecer un sólido precedente tendiente a erradicar tan aberrante práctica criminal que, valiéndose de inocentes animalitos de compañía, principalmente perros y gatos, atenta en forma directa contra nuestros confiados estómagos y salud pública de los ticos. Les digo a los habitantes de este decente país, que, enterándonos todos de los detalles de crimen tan singular, estoy seguro este pseudocomerciante sádico e infernal nunca probaría lo que receta a sus clientes finales, por lo que, ordeno, parte de lo incautado en su despreciable cava sea llevado a La Reforma y exclusivamente se le alimente por doce meses con ese producto de carne engañosa multicolor y ultrasaborizada —sentenció. 

Lo cierto es que, diez toneladas de materia orgánica decomisada, en que destacaba la carne de pobres e indefensas mascotas, entre otros, restos de animalitos aún menos domesticados, como ratas y boas, no podían pasar desapercibidas para las autoridades sanitarias y defensoras de los animales. 

Del joven nicoyano Cristiano Poleo no es permitido decir mucho, excepto, y por pacto público y de la prensa, se trata de un atípico héroe nacional, sin lugar a dudas. 

FIN 

Este relato (y otros que calculo, nunca verán la luz por ser aún de más denuncia, basados todos en noticias) no lo pensé para libro, lo escribí inspirado en 2021, luego de leer esta noticia:

"Ratas congeladas -y restos de otros animales- entre pollo y pescado: ¿A qué riesgos expone su salud si consume estos alimentos? - El Observador CR" 

https://observador.cr/ratas-congeladas-entre-pollo-y-pescado-a-que-riesgos-expone-su-salud-si-consume-estos-alimentos/

El cuento lo dejé "madurar" estos años para, demostrar, los ticos 'olvidamos a los tres días' (en cuenta los 'medios de comunicación', muy alejados del periodismo interpretativo que aprendí en la universidad -1991,1994-) y  que, la impunidad en Costa Risa no sólo es aplicable mayormente a la delincuencia común y narcoterrorismo, sino a otros sectores del crimen organizado. Sin embargo, cada vez más el pueblo adquiere consciencia de nuestro pobre país desordenado y sin el imperio pleno de la ley (nos gana la soberanía criminal dominando amplios sectores rurales y urbanos), y clama por justicia pronta y cumplida para todo tipo de delitos, desde el 'simple' hurto, hasta el complejo crimen organizado que va tomando poderes de la República e instituciones. 

*

Revista latinoamericana El pez soluble publica cuento inédito de Frank Ruffino

HISTORIA DE DOS GALLINAZOS 

https://revistaelpezsoluble.com/literatura/narrativa/cuento/2024/historia-de-dos-gallinazos/


domingo, 15 de diciembre de 2024

© Lotería en Nochebuena (Cuento inédito de Frank Ruffino) .

 

Imagen de la Red con fines ilustrativos. 

Era la Navidad en la localidad de Fuengirola, tiempo de heladas temperaturas en toda España y de abundantes caritas felices que esperan con ansias el regalo, si no sorpresivo para los pequeñitos que aún creen en San Nicolás y los Reyes Magos, pues bien, manifiesto con bastante antelación a los consentidores padres.  

En medio de toda esta algarabía de deseos y villancicos voceados desde la blanca torre de la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario, una reciente viuda lloraba amargamente. Nadie ni nada lograban consolarla, y menos dilucidar el misterioso deceso de su amado esposo.  

*  

Apenas pasadas esas no tan felices fiestas, la marchita dama había tomado las respectivas medidas del caso a fin de desentrañar la enigmática muerte de su marido, para lo cual contrató a un reputado detective. Porque, de todos era sabido, el escritor Cojoncio Seisdedos Perfecto había muerto aplastado por un furgón en la autopista en las afueras del municipio. 

Todavía así, como se ha establecido líneas atrás, este suceso era catalogado por todos de difícil explicación, tratándose de un hombre normal, sensato, predecible, sin vicios conocidos y amigo de sus amigos.  

—¿Ha barajado la muerte de su cónyuge como posible suicidio... no sé, muchos se ponen nostálgicos en Navidades? —Preguntó sin ambages el detective Luzdivino Feoli a la viuda Dolores Fuertes.  

—Nanay de la China, señor agente, mi Cojoncio era hombre felizmente casado que amaba las celebraciones de fin de año y festividades posteriores, a pesar de haberse formalizado con una a sus cuarenta, tras noviazgo de veinte años al punto que en el pueblo le habían puesto el apodo de «Amor eterno», todo un campeón —replicó orgullosa.  

Pero los meses se acumulaban al punto de acercarse las nuevas fiestas que concluyen con cada año, y a falta de pistas, por recomendación del mismo Luzdivino, Dolores condujo a la localidad vecina de Alhaurín el Grande, y aparcó frente al Número 8 del más famoso médium del país, el maestro don Burgundóforo Salido Del Pozo.  

—Un gusto, señora Fuertes Dolores...  

—Dolores... 

—...Fuertes sí, disculpas, nombre raro como pocos.  

—No hay cuidado, suele pasar —aclaró la mujer formulando el motivo de su visita—. El detective...  

—Sí, sí, estoy enterado por Luzdivino quien me telefoneó ayer mismo de su triste caso navideño, tenga la cortesía de entrar.  

—Gracias, gracias. 

Y la señora relató asuntos trascendentes de la personalidad y antigua vida de su difunto marido. Cuando el sabio creyó tener suficiente información, dijo:  

—Luego de perfilarme a su Seisdedos Perfecto mostrándome la bella y robusta caligrafía en esas románticas cartas, y sabiendo su singular capacidad de escribir buenos cuentos y haber alcanzado cierta notoriedad literaria, aquí procede, más que escucharlo hablar a través del vehículo de mi materia corpórea, pues iremos en un mano a mano...  

—¿Mano a mano… qué desea decir?... —preguntó la viuda.  

—Quiero decir que, entre dos escritores, lo ideal y pertinente a fin de sacar el máximo provecho en este caso específico, es emplear la técnica de la psicografía, o bien conocida como escritura automática...  

—¿Psicología? —interrogó confundida la viuda, quien nunca había escuchado de ese concepto y vocablo.  

—Psi-co-gra-fía señora mía —aclaró Burgundóforo—. En términos sencillos para usted, que igual entraré en trance y el espíritu de vuestro Seisdedos tomará esta mano (Burgundóforo aleteó varias veces su palma derecha frente al rostro de la mujer) y nos escribirá los motivos de salir intempestivamente esa mañana navideña, y el posterior desenlace que derivó en su extraño deceso.  

—¡No! 

—¡Sí!  

—Mas, una no puede pagar mucho por esa filosofía —dijo angustiada y chasqueando sus dedos pulgar e índice insinuando no tenía suficiente dinero.  

—Psi-co-gra... olvídelo, no se preocupe por la jerga de este oficio. Tampoco a un colega del calibre de Seisdedos es ético cobrarle. «Hoy por ti mañana por mí».  

—Pero don Brujolójugo..., no visualizo qué pago podrá mañana ofrecerle mi Cojoncio si ya lleva muchos días difunto, o... ¿acaso existe una nueva app para que los seres queridos nos puedan realizar transferencias desde el más allá?  

—Jaja, buen sentido del humor el suyo, pero llámeme Brujo, más fácil y así nos entendemos mejor. Comprendo su nerviosismo, de lo más normal, si uno no es un simple zapatero o panadero.  

Burgundóforo pareció ser presa de un éxtasis, miraba fijamente al artesonado del lúgubre caserón, muy prendado de su fama y autoridad en tales artes.  

Dolores, ante este suspense, aterrada descubrió en la techumbre una red de telarañas que semejaban mallas de pesca plagando toda su superficie por lo que tomó su móvil y fotografió aquello… Grandes y negras arañas realizaban equilibrio en ellas y le hicieron dar un grito ahogado, pues nunca había avistado insectos de esa magnitud. El espiritista, perturbado en su ensimismamiento, comprendió al instante el pavor que arrasaba a la viuda:  

—Ah... esas arañitas, no tema, sólo son proyecciones del más allá, y, por cierto, muy asustadizas. También es inútil las desee captar con la cámara de su celular… —tomó de la esquina cercana el palo largo de un escobón e intentó tocar una de aquellas «tarántulas» fantasmales que al instante comenzó a evaporarse como el humo—. Ve, se lo dije.  

—¡Por Nuestra Virgen del Rosario! —Exclamó trémula, presa de un horror indecible, constataba no aparecían en sus imágenes.  

Entonces Burgundóforo retomó el asunto que los ocupaba:  

—...Sobre la recompensa económica por mis servicios, acuérdese, idéntico a su consorte, debo morir y uno nunca sabe si en el otro lado alguno de tantos clientes o colegas pueda tenderme la mano o guiarme en ese mundo de tinieblas donde cualquier cosa puede sucedernos...  

—Ah, pues así pues sí señor Brujo —dijo satisfecha con mayor confianza la tacaña viuda al saber ahorraría unos cuantos euros, y aclaró—: Mi marido era zurdo.  

—Bien me dilucide este detalle, emplearé mi mano izquierda a fin de no entorpecer los mensajes del más allá, de no precaverme, el sentido de estos hubiese dicho cosa muy distinta.  

👆 Mi primera novela (octubre 2024), publicación que ha tenido excelente acogida entre los lectores. De mi obra, Justo Sotelo, profesor de Literatura de la Complutense de Madrid y escritor, ha sentenciado: "Acabo de leer esta novela. Me gusta el desparpajo del narrador en su forma de referirse a los lectores, y esa mezcla de realismo o surrealismo mágico y de realidad que consigue en la mayor parte de sus páginas. También destaco la mezcla de nombres reales con actores y otros nombres de ficción, lo que hace que los "actantes" sean creíbles, confiriendo autenticidad al texto. Es buen libro, fresco, fácil de leer, pero a la vez profundo, y con muchas capas literarias, como la piel de las cebollas o las matrioshkas rusas. Felicidades, escritor. Un abrazo".

La viuda retornó con Burgundóforo en su Audi del año, coche adquirido con el cuantioso seguro de vida dejado por su ex Seisdedos. Hicieron parada en una de tantas pedanías y adquirieron un tablero y dos plumones para atacar directamente el problema en casa.  

Ya en la residencia de la mujer en Fuengirola, el médium instaló en el centro del salón el gran pizarrón y antes de proceder con el trance, Dolores preparó un café expreso bien cargado acompañado de una porción de queque de canela que había horneado esa mañana en su horno inteligente. 

Agradecido por cortesía tan inesperada, el psíquico relamió sus bigotes, y previno a la clienta:  

—Al establecer contacto, común es el difunto actúe normalmente y posible que realice un saludo y pequeña introducción; por favor, trate de no mostrar emociones escandalosas que puedan abortar la sesión a fin de coger el canal en el primer intento.  

—Deseo la verdad, nada más que la verdad don Brujo el filósofo.  

—Bien, procedo a entablar comunicación desde larga distancia, de Fuengirola al más allá y así afinar el habla en la escritura —anunció al fin Salido Del Pozo.  

Transcurrió un largo rato en que el ocultista trataba de fijar relación con el otro mundo y el fallecido. En un punto de este suspenso, complacido al ver la pertinente nubecilla del otro mundo que suele filtrarse en escena y cubrir todo alrededor cargando el ambiente de electromagnetismo, involuntariamente Burgundóforo empezó a garabatear, primero rayas indescifrables y algunas vocales que oscilaron de lo básico a complejo formándose en el encerado palabras primarias y hasta clásicos trabalenguas: «mamá», «papá»...; «otorrinolaringólogo», «paralelepípedo», «tres tristes tigres trigo comieron»... 

Luego, afinado el lenguaje, el ansiado texto revelador, ahora aceptable por presentarse en contexto, coherente y legible.  

Para Dolores no cabía duda de la autenticidad metafísica y paranormal del ejercicio, hecho que la conmocionó hasta el tuétano. Frente a ella aparecía la hermosa, fluida y correcta caligrafía de Cojoncio Seisdedos Perfecto que le destacara en la vida amorosa epistolar, académica, literaria y laboral en el ministerio:  

Buenas tardes mi amada Doloritas y mediador telépata de ultratumba don Burgundóforo Salido Del Pozo de Alhaurín el Grande. ¡Extraño tanto esa torta de canela que preparaba el Día de Reyes mi esposita, aquí ni pan, ni agua! ...Es ruinosa y descortés la Parca, que nos despoja «ipsofactamente» de los placeres de antaño, así que no se apresuren en venir. ¡Pero mil gracias por este inesperado conecte! No interrumpan, sólo escribooo, escriboooo, escribooooo...


👆 Mi último poemario (setiembre 2024)

(El chamán Burgundóforo abrió desmesuradamente los ojos, sin más vestigio de color que el blanco en ellos, en cámara lenta la cabeza describió tres vueltas sobre sus hombros y proyectó un olímpico salto simiesco ante el pizarrón, seguido de estruendoso flato, tan fuerte, como los decibeles al martillar un revólver, detonación intestinal que por poco tumba a la viuda. En esta parte, el rotulador negro comenzó a escribir de verdad, frenéticamente, al punto que el viejo esotérico evocaba a endemoniado director de orquesta. Así, acabó por averiguar lo que ese aciago día de Navidad había acontecido a Cojoncio Seisdedos Perfecto. La preciosa y clarísima psicografía en el pizarrón se constituía en prueba irrefutable):  

Se trató de un triste y rocambolesco incidente en Nochebuena que resultó una noche malita, y que me tiene en este maldito y lóbrego ensueño, sin poder aspirar a más de lo anterior. Yo nunca había comido remolacha porque desde muy niño, convencido estaba, tal cosa, redonda y roja, era una bola de sangre con sabor a hierro que ciertos señores encorvados y de ropas sucias obtenían entre los negros y helados terrones de gleba (se me figuraban otra especie de sepultureros), allá en mi apacible pueblito montañés de Malcocinado. En ese entonces, en aquella ingenua y asustadiza cabeza infantil, se me figuraba que los rústicos hombres de sombrero blanco de lona, botas de hule hasta las rodillas, camisa blanca de mangas que se cerraban en los puños y delantales de gris army, arrancaban de la fértil sementera los corazones rojos de los muertos, aún palpitantes y chorreantes de sangre.  Pero, hasta las tiernas manías y fobias llegan a ser, de adultos, felices trances superados. Casi siempre... Entonces, querido Burgundóforo psicográfico, acaeció el día de nuestro primer aniversario, porque sabrá Usted, nos casamos precisamente en Nochebuena, día en que mi compañera aquí presente, preparó ensalada rusa con esa delicada variación de atún fresco, platillo para repetir sin dejar nada en el tazón de vidrio puesto sobre el comedor hogareño. Por desconocer ella el trasfondo con esta verdura de las dudas que por su colorida y taimada propiedad ha asustado a más de un cristiano y seguro que también a muchos moros, al fin había vencido mi fobia a la remolacha. Mas, a nadie puede garantizársele que a los felices cónyuges sólo por ese día de celebración se otorgue licencia de evitar realizar la básica y ancestral necesidad fisiológica, y un retortijón sonoro que fue aplacado por celestiales villancicos, me puso en sobre aviso. Nada de extrañar, como les digo, tras una cena a cuerpo de rey con tiramisú incluido (y de mi parte, obsequiarle unos lirios muy bonitos para la ocasión y un fino estuche de chocolates suizos), pues que la tripa obligó a conducirme vertiginoso, sudoroso y fatigado al cuarto de servicio. Con algo de vergüenza debo confesar que en vida practicaba el repugnante ritual, luego del acto, de voltear y mirar, esa noche especial no fue la excepción. No obstante, esta vez la hemorragia vaciada en la taza impidió un atisbo escatológico de morbosa satisfacción: una sanguaza pasaba por legítima sangre y, según yo, moría putrefacto y fulminado a causa de implacable cáncer de colon, ¡grande injusticia ahora que al fin lograba la dicha existencial! Pueden constatar, aprensivo he sido con la salud y algo hipocondríaco. Sin revelarle esta anónima miseria a Doloritas, bajo cualquier excusa inexacta que ya no recuerdo de tantos nervios, presa de terribles dolores en el vientre bajo, temprano, ya en Navidad, me vestí y marché corriendo cual galgo a la clínica de ultrasonidos del galeno Romano Barbarito, no muy lejos de casa. Traspasé la autopista a cuatro carriles, inmerso en una nublada, sorda y traicionera visión de foco sin reparar en el aparatoso puente peatonal aéreo, y derechito me dirigí hasta el objetivo, intentaba ganar la concurrida autopista.  

Extenuado tras capitular esta desconcertante confesión, Burgundóforo cayó sobre el diván junto a la afligida y pobre viuda, ejecutó movimientos epilépticos mientras profería desconcertantes insultos soeces contra la Asociación de Ateos de los Estados Unidos y el equipo de béisbol Chicago Cubs; Dolores, ajena a estas bizarras peculiaridades de la profesión, sollozaba incontenible, se culpaba de la espantosa suerte de su marido por haber hecho ella una mala elección entre dos platillos del menú especial de Nochebuena.  El otro... lenguado al horno con patatas.    

FIN 

Cuento inédito de Frank Ruffino. Tilajari, CR. 

*

LITERATURA COMO EL MEJOR OBSEQUIO NAVIDEÑO, Y QUE ES PARA SIEMPRE (LOS BUENOS LIBROS SE ATESORAN) 

'TRISTES MEMORIAS DE UN TIRANOSAURIO REX' (NOVELA) 

A mis amigos lectores, les recuerdo mi libro 'Tristes memorias de un Tiranosaurio rex' está aún disponible, pocos ejemplares. Pueden adquirirla directamente con este servidor al Sinpe-WhatsApp 85-28-84-87 (verificar sea mi perfil real y ese único número, a nombre de Francisco de Asís García Rufino), 8 mil, incluye envío rápido por CorreosCR.; junto con mi también reciente poemario 'Ángel de lengua azul', 12 mil totales. Igual, pueden realizar Sinpe una vez que libro llega hasta sus manos. 

Para los tilaranenses, ambas obras directamente a través de este autor; y, sin la oferta anterior, en Tilacentro Comercial (costado oeste de Gollo), ambas publicaciones, la novela, 8 mil y poemario, 6 mil. Ahí, nuestra querida y proactiva Xinia Gomita les atenderá como merecen.

Mi último poemario (setiembre 2024), obra que ha recibido excelentes críticas literarias en Costa Rica. Una de ellas a cargo del escritor y poeta Guillermo Fernández:

https://culturacr.net/poemario-angel-de-lengua-azul-resena/

Les comparto de la cantante, escritora, pianista, actriz y filántropa estadounidense, Toni Braxton (1967) su famoso tema de 1996, 'Un-Break My Heart':

https://youtu.be/p2Rch6WvPJE?si=HqZ8j8OrpJqUUaPj

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